Bienvenidos al mundo de la producción industrial de alimentos y la agricultura de alta tecnología. Al ritmo de cintas transportadoras e inmensas máquinas, la película se adentra, sin comentarios, en los lugares donde se producen alimentos en Europa: espacios monumentales, paisajes surrealistas y sonidos extraños, un entorno frío e industrial que deja poco espacio al individualismo. Personas, animales, cultivos y máquinas, que desempeñan un papel secundario en la logística de este sistema que proporciona el nivel de vida de nuestra sociedad.
“Nuestro pan de cada día”, es un retablo en la gran pantalla de un festín que no siempre es fácil de digerir, y en el que todos participamos. Una experiencia cinematográfica pura, meticulosa y de alto nivel, que permite al público formarse sus propias ideas.
“Nuestro pan de cada día”, se proyectó en más de cincuenta festivales internacionales de cine y recibió más de diez premios. Se considera, con razón, un clásico moderno del cine documental.
Bienvenidos al mundo de la producción industrial de alimentos y la agricultura de alta tecnología. Al ritmo de cintas transportadoras e inmensas máquinas, la película se adentra, sin comentarios, en los lugares donde se producen alimentos en Europa: espacios monumentales, paisajes surrealistas y sonidos extraños, un entorno frío e industrial que deja poco espacio al individualismo. Personas, animales, cultivos y máquinas, que desempeñan un papel secundario en la logística de este sistema que proporciona el nivel de vida de nuestra sociedad.
“Nuestro pan de cada día”, es un retablo en la gran pantalla de un festín que no siempre es fácil de digerir, y en el que todos participamos. Una experiencia cinematográfica pura, meticulosa y de alto nivel, que permite al público formarse sus propias ideas.
“Nuestro pan de cada día”, se proyectó en más de cincuenta festivales internacionales de cine y recibió más de diez premios. Se considera, con razón, un clásico moderno del cine documental.